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CLUB POLO SUR | PUERTO VARAS | CHILE

POR MARÍA EUGENIA DE CICCO | FOTOS EZEQUIEL GARCÍA

 

Polo, equitación, hipoterapia y coaching son las propuestas de este proyecto que armoniza deporte, naturaleza y bienestar a través del vínculo con los caballos. En Polo Sur cuentan con 60 caballos, 50 alumnos de equitación, 15 pacientes de hipoterapia, 8 jugadores de polo y 10 alumnos en la reciente inaugurada escuela de polo. Ya están jugando de manera permanente durante todo el verano y en el picadero indoor durante el invierno y hasta hay un torneo de polo mayor y varias copas menores que se disputan en Puerto Varas.
 

Este joven emprendimiento es llevado adelante por el matrimonio conformado por Jorge Urenda y Margarita Petersen junto a un grupo interdisciplinario de profesionales unidos por el amor a la naturaleza y los caballos.

El Club Polo Sur se encuentra en un fundo de 50 hectáreas a tan sólo 5 minutos del centro de Puerto Varas, en Chile. Cuenta con una cancha de polo y un club house inmersos en un entorno de bosque nativo y una vista panorámica única a los volcanes del sur y el río Maullín.

El emprendimiento posee una escuela ecuestre con programas de actividades para niños, adultos, familias y empresas. Allí funciona también Equinoterapia del Sur, integrado por especialistas de distintas áreas que trabajan, en conjunto con los caballos, para mejorar el desarrollo físico, cognitivo, emocional, y social de sus pacientes.

 
Una cancha de polo y un club house inmersos en un entorno de bosque nativo y una vista panorámica única a los volcanes del sur y al río Maullín.

El Club Polo Sur comenzó como algo discreto”, explica Jorge Urenda, médico de profesión y uno de los impulsores del proyecto: “Siempre me apasionaron los caballos y jugar al polo. Mi sueño era tener una cancha de polo propia, algo pequeño para “taquear” y jugar con amigos. Pero encontré un grupo de personas que me llevaron a soñar en un proyecto más grande”, apunta. Cuando compraron con Margarita el fundo donde hoy está el Club de Polo, era un campo perdido y empantanado. Hicieron falta trabajos de drenaje y limpieza para recuperar la tierra y se plantaron más de dos mil seiscientos árboles. “El objetivo es que sea un emprendimiento armónico y sustentable en el cual se reutilicen las aguas y la materia orgánica de los caballos”, indica.

Una vez en marcha, las actividades del Club de Polo crecieron rápidamente. “Hoy tenemos más de 50 alumnos de equitación, 15 pacientes de equinoterapia, 10 alumnos de polo y 60 caballos. Ya formamos dos equipos de polo. Ya hay una copa de polo disputándose en Puerto Varas con cuatro equipos y el año que viene probablemente se sumen más. Durante el invierno por las noches se puede jugar al polo indoor en el picadero techado e iluminado. Nuestra cancha de polo cumple todas las especificaciones técnicas, producto de la dedicación y mantenimiento: es mi joyita”, asegura Urenda.

El Club House del campo está situado al borde de la cancha de polo. Se trata de un clásico galpón alemán de más de cien años, originario del fundo, que fue totalmente restaurado y equipado para realizar actividades sociales y corporativas.

 
 

LA EQUINOTERAPIA

Es un sueño familiar que vincula cien por ciento naturaleza y la rehabilitación a través de los caballos a quienes así lo requieran”, explica Margarita Petersen acerca de la esencia de este emprendimiento. Margarita es abogada y siempre estuvo vinculada por su labor al trabajo social con niños. Por circunstancias de la vida, tomó la decisión de aprender sobre equinoterapia. “Soy una agradecida de la vida, porque mis niños están sanos, son un milagro. Entonces pensé que si tenemos los caballos y las condiciones para realizar este tipo de terapias, debíamos hacer algo por el resto de las personas”, relata. Luego de estudiar sobre la equinoterapia, contratar una kinesióloga especialista y convocar a voluntarias profesionales del área y otras con muchas ganas de ayudar, comenzó la actividad de esta Fundación. Atienden a niños con discapacidad física y/o cognitiva, otros con necesidades de contención

 

emocional y ademas en situación de vulnerabilidad social “La equinoterapia o hipoterapia tiene múltiples ventajas desde el punto de vista físico y emocional para el paciente–argumenta Margarita- El caballo es el único animal cuyo movimiento rotacional al caminar es casi idéntico al del hombre. Este movimiento obliga al cuerpo a reaccionar frente a diversos estímulos, ademas de mejorar la atención y concentración de los pacientes, quienes se vinculan afectivamente con el caballo. Cuando un niño con parálisis cerebral se sube al caballo, está ejercitando todos sus músculos y sentidos, porque está recibiendo diversos estímulos tanto físicos como sensoriales . En un niño con autismo, el movimiento del caballo los contiene, los tranquiliza, los conecta con el mundo”, explica.

 

EL VÍNCULO CON EL CABALLO

Patricio Álvarez es profesor de equitación y responsable de las actividades de coaching con caballos del Club Polo Sur. Trabajó toda su vida con caballos y amigos en común con Jorge Urenda, lo llevaron a unirse en este proyecto. “De ser un campo de polo, pasó a ser un centro integral de trabajo con caballos: aquí se practica polo, equitación, hipoterapia y coaching. Cualquiera sea el trabajo con caballos es terapéutico, con sólo andar a caballo las personas se relajan, se conectan con la naturaleza”, señala.

Hacemos coaching con empresas ayudando a sus equipos de trabajo a mejorar la productividad y la relación entre pares a través de los ejercicios con los caballos. Estos animales son espejos y su adaptación evolutiva los ha llevado a poder leer el lenguaje corporal de sus compañeros y enemigos. Por eso las personas pueden ver reflejados en ellos su comportamiento. En Estados Unidos, este programa se utiliza en veteranos de la Guerra de Vietnam, presos y niños con riesgo social”, explica. “Trabajamos en conjunto

 
 

con los psicólogos. Cuando me dicen que están trabajando para mejorar la autoestima de un niño, entonces yo me acoplo a su terapia y diseño mis clases para lograr ese objetivo”, puntualiza Álvarez.

En cuanto a la enseñanza de equitación, Patricio sostiene que no se le da un enfoque competitivo sino que tiene como objetivo enseñar a niños y a adultos a desarrollar aptitudes que mejoren su calidad de vida, conectándose con los caballos y la naturaleza. “Es importante la actividad con caballos para que los niños salgan de los juegos electrónicos y aprendan a comunicarse con el animal, a conocerlo, a verlo como un compañero de aprendizaje y a respetarlo. El caballo no es como una bicicleta a la que te subes, andas y luego dejas estacionada. Los niños aprenden a ponerle un límite al caballo, con energía pero con respeto, esto les da seguridad y refuerza su autoestima y pueden ponerlo en práctica en otros ámbitos de su vida.

 
 

Aquí se forman grupos de amigos en torno a una misma pasión. Los niños disfrutan, aprenden y la pasan bien. Es la premisa. Es muy noble y maravilloso ver cómo un caballo puede influir positivamente en una persona”, afirma Álvarez.

El crecimiento equilibrado del proyecto de Club Polo Sur se ve inmediatamente reflejado en el aire que se respira apenas uno conoce el lugar “Es un orgullo enorme haber logrado crecer tanto y en tan poco tiempo, pero principalmente en torno a buenas vibras, amistad y familia en torno al caballo. Logramos desarrollar un deporte maravilloso en la cancha de polo más austral de Chile, pero además hemos aportado al cultivo del amor por el caballo, y a través de esto mejorar en salud social y psicológica. Es un éxito sobrecogedor” concluye Jorge Urenda.

CLUB POLO SUR PUERTO VARAS

Camino Línea Nueva, kilómetro 2,3

Casilla 890, Puerto Varas, X Región de los Lagos, Chile.

Celular +56 9 9 5327987 - contacto@clubpolosur.cl

www.clubpolosur.cl